5 de agosto de 2016

Pokemon GO en Argentina

Todos hablaban de la aplicación en otros países, de la locura que estaba generando. Vi videos de gente corriendo por Central Park y fotos de gente metida en el agua intentando agarrar uno (!!!)
Es genial observar todo lo que está generando un juego. Para mí se traduce en conectar con el niño interior y nada más. Y que en un tiempo aparece otra cosa y ya está.
Está bueno porque es algo nuevo, distinto y hasta en cierto punto, revolucionario en cuanto a la tecnología y cómo nos relacionamos con ella.
Lo que me viene pareciendo de pésimo gusto es que lo utilicen como golpe bajo para criticar el desinterés o la "falta de humanidad". Cualquiera. Como si de repente todos los males del mundo se resumieran en el uso de una aplicación a nivel global.
En fin, también leí notas sobre gente que se cayó de un puente. Pero hay miles de razones por las cuales la gente muere o se accidenta de formas insólitas. De esto ya hablan los Darwin Awards demostrando la extinción de la humanidad por su propia estupidez.

1 de agosto de 2016

Los días del pasado futuro (o cómo retomar un blog después de años)

Es increíble volver a leer lo que una misma escribió hace unos años atrás. Cómo algunas cosas se perpetúan más allá de lo imprescindible y cómo a través de distintas experiencias, uno flexibiliza todas aquellas cuestiones rígidas que se alojan en la mente.
De repente, recordé que tenía un blog. Recordé que escribía de manera cuasi-anónima en la web para ojos anónimos, aquello que me generara algo, que me quitara el sueño. Los amores y desamores, la adolescencia, los absolutos, los para siempre, las dudas, las certezas, las ganas de salir al mundo y la doble vida (la que los padres desean para uno y la que uno en verdad lleva adelante)
Cómo en estos 10 años entre idas y venidas, bloguear como la acción de escribir en un blog una especie de racconto en diversos formatos, fue una forma de terapia.
Todo este tiempo sólo escribí en forma de tuits 
Me cansé de hacer un diario íntimo público, sobre todo porque en realidad siempre quise escribir otro tipo de cosas. Por ejemplo de películas y series, de nuevas bandas, de eventos, de lo que sea.
De chica pensaba que cuando tuviese esta edad iba a estar escribriendo libros. Como si eso fuese señal de madurez y éxito.
En fin, hola y bienvenidxs nuevamente (?)

2 de diciembre de 2012

Suponiendo que...

Estás estudiando cuando de repente cualquier otra cosa resulta más interesante. Es obvio. Desde una mosca que entra por la ventana, hace un revoloteo y se va, hasta ponerse a indagar sobre series nuevas o con cuáles estás atrasado, pasando también por "cosas que quiero hacer cuando termine de rendir". Entre las series que vengo viendo, estoy casi al día con The Walking Dead.
Justamente por eso
hace un rato empecé a pensar qué pasaría si se diese de una vez, un ataque zombie, apocalipsis humano total, devastador. Los que se transforman en muertos que por algún motivo, siguen vivos o al menos se mueven, siempre pero siempre están re contra hambrientos. No tiene sentido pero siempre van a querer morfarte. Ponele que te salvás de haberte infectado del virus de la mutinacional en la que explotó todo al carajo y se esparció algo para lo cual NO hay cura (en general ese es el argumento de todas las pelis de zombies) y estás sobreviviendo. Tenés que escapar y conseguir algún refugio seguro para que no te termine comiendo una horda enfurecida. Además necesitás armas, de cualquier tipo para defenderte, como armas de fuego (en algún momento se terminan los cartuchos y balas) palos, arco y flecha (tardás mucho en recargar y necesitás mucha práctica), lanzallamas (¡aunque capaz te persigan y prendidos fuego!) incluso un extintor, lo que sea. Y provisiones, siempre hacen falta provisiones aunque lo último que pienses en una situación de semejante estrés sea comer, en algún momento tenés que recargar energías o algo así. También necesitás dormir.


Es casi como cuando tenés que preparar exámenes. Necesitás comer y dormir, y estudiar y aprovisionarte de armas (conocimiento) para defenderte de la amenaza (el exámen, el profesor, los otros)
Sí, a mi cerebro le encanta entretenerse con cualquier cosa, sobre todo cuando falta poco para rendir y la vagancia quiere volverse constante.