Bueno, bueno, un día que me decido a sentarme frente a la pantalla en blanco y decidida a no levantarme hasta no escribir por lo menos un pequeño texto. Esto asi NO VA MÁS. Basta de posponer las cosas que tengo ganas de hacer HOY, basta de excusas baratas que no sirven más que para autoconvencerme que va a haber tiempo para todo. El tiempo es hoy y ahora, sobre todo cuando te resulta tan pero tan fácil la acción de dejar todo para después o quedarte mirando la pared (léase 'colgar' la mente)
Hoy por hoy, con la locura a flor de piel, siento que me niego a sentir, valga la redundancia, parcialmente aterrada con la sola idea de volver a sufrir.
No sé por qué, pero me resulta utópica y onírica a la vez, la idea de volverme a enamorar.
Escondiéndome detrás de este escudo, sin embargo, me dejo sorprender con esa pila de libros sobre el televisor, que permanece apagado, y frases que se acumulan en papeles dispersos y que me gritan en la cara lo que no quiero ver.
Me siento
Bruce Lee (favor de hacer clic en el link) alejando a patadas todo aquello que me sensibilice o me haga ver que voy perdiendo el control de mis acciones. Y todo esto gracias al peor de mis recuerdos, THE ex (poniendo el acento en 'the') que ojalátemueraspronto o desaparezcasdelplanetatierra.
Qué bárbaro. Se aprovechan de mi nobleza. Igual esto está re superado. Olvidate! Si, claro, está re charlado con la almohada y creo que ya casi estoy terminando de gastar todas las puteadas en su nombre. Lo más sano que pude hacer fue borrar todas sus fotos y emails. Pero eso no lo decía el manual de "Qué hacer cuando terminás una relación". Pero te aseguro que es lo mejor y más sano que podés hacer. Es obvio que vas a hacer todo lo contrario. Primeramente empezar a deprimirte con la música que tengas disponible, y claro, vas a empezar a buscar cosas que te hagan peor. Todo pero todo, te va a hacer llorar. Desde películas pavas y pochocleras, que prometo hacer la lista de cuáles son, hasta los discos de Arjona, Mártin o Montaner (¡¿todos se llaman Ricardo?!)
Y la radio se vuelve una tortura constante y lo mejor es optar por apagarla. Los libros leídos,
las calles que pisé con vos, las veredas, incluso las personas en común (te odio feisbuc) e internet. Todo pero todo te va a hacer acordar a esa persona que querés olvidar.
Es como si se muriese, pero lo malo es que sigue viva. ¿Por qué es algo malo? Porque tenés miedo de encontrarte en la calle o donde sea, entonces optás por no salir o evitar todos esos lugares por donde andabas antes, algo que se complica bastante en una ciudad chica. Pero te aseguro que se puede. Te aseguro que se supera. Y es tan lindo darte cuenta que ya no necesitás llorar más! Está bien, reconozco que, a veces si, te vuelve la melancolía, eso que le decimos "el bajón". Nada que unas buenas películas pochocleras, entre las que figuran todas en las que esté
Will Ferrell y mucha comida chatarra, no puedan solucionar.
Dormir es otra buena opción, y hablando de eso, mejor me voy a dormir en vez de seguir dele que dele con la pensadera.
U.