1 de agosto de 2011

A todo nos pasó alguna vez...

A mi sola me pasa. Vas caminando lo más bien, a paso vivo (o sea rápido) y vas viendo veredas complicadas para caminar, en cuanto a la vereda en sí que está rota pero también porque hay árboles muy frondosos y cacas de pájaro. Siempre pienso que hay que pasar más rápido porque los pájaros en cuanto te ven, apuntan...para cagarte! La otra vez casi de la nada un pájaro muy guacho me manchó la campera y todavía me faltaban muchas cuadras hasta mi casa, digamos unas 20. Así que entre la bronca y la vergüenza de que me vieran así, me fui limpiando contra lo que fui encontrando en el camino, pared abandonada y papel. Obviamente no la volví a usar hasta lavarla.
Hoy volviendo a casa, a una cuadra y media, una maldita rata voladora se dignó a ensuciarme con su pequeño excremento! por suerte esta vez, justo me pasé la mano por la cabeza y me cayó en un dedo que a pesar de  haber recibido el asqueroso impacto, me salvó la cabeza. Obvio que fue reiterado el paso de limpiarse contra lo que uno encuentra en el camino.
En fin, odio a los pájaros, palomas y demás cosas que vuelen que esperan el momento más oportuno para hacer de las suyas. Igual me parece buenísimo que no vuelen chanchos, porque ahí si que estamos fritos!

Denisa.

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